Consejo de la Magistratura: el oficialismo busca un acuerdo con el peronismo para definir el reparto de bancas
El oficialismo busca cerrar un acuerdo con el peronismo para definir el reparto de las cuatro bancas que le corresponden al Senado en el Consejo de la Magistratura, en medio de la disputa que abrió el regreso del riojano Fernando Rejal al bloque Justicialista. La negociación busca evitar que el conflicto termine en la Justicia, mientras los libertarios analizan un dictamen constitucional para fijar qué composición del Senado debe tomarse como referencia.
La definición está prevista para los próximos días y tiene como fecha límite el 18 de noviembre, cuando deben asumir los nuevos representantes parlamentarios en el organismo encargado de la selección y remoción de jueces.
Fuentes de la jefatura del bloque oficialista en diálogo con El Cronista señalaron que el principal problema es la jurisprudencia que dejó la Corte Suprema en 2022, cuando anuló la designación de Martín Doñate como representante de la segunda minoría después de una maniobra de reconfiguración del entonces bloque del Frente de Todos.
“Necesitamos un dictamen constitucional”, explicaron desde la conducción libertaria, donde estudian cómo establecer el criterio que debería utilizarse para determinar qué fuerza tiene derecho a las bancas correspondientes a la primera minoría.
El escenario actual se modificó después de que Rejal regresara al bloque Justicialista. Con su incorporación, el peronismo pasó a tener 22 integrantes y quedó por encima de La Libertad Avanza, que actualmente tiene 20 senadores y pasará a 21 cuando asuma la reemplazante de Juan Carlos Pagotto.
El cambio alteró una ecuación que hasta la semana pasada estaba prácticamente empatada. Tanto el peronismo como LLA tenían 21 senadores como referencia para la discusión por las cuatro bancas del Consejo, mientras que la UCR cuenta con diez y también reclama conservar uno de los lugares.
La discusión por la “foto” del Senado
El punto que genera mayor tensión es qué momento debe tomarse para establecer la primera minoría. El peronismo sostiene que la composición actual de los bloques debe ser la referencia y, con 22 integrantes, reclama dos de las cuatro bancas que corresponden al Senado.
En el oficialismo, en cambio, consideran que el cambio de bloque producido a último momento no debería modificar automáticamente la representación que se venía negociando. Por eso analizan un argumento constitucional que permita tomar una composición anterior como referencia.
“El problema es que, si meten a la Justicia, y da de baja la nueva conformación de bloque del peronismo para las bancas en el Consejo de la Magistratura, LLA tampoco tenía la conformación que tiene hoy”, reconocieron voces allegadas a la jefatura libertaria.
La referencia al fallo de 2022 es central para la discusión. En aquella oportunidad, la Corte consideró inválida la división del bloque oficialista que había permitido al kirchnerismo quedarse con una banca correspondiente a la segunda minoría. Ahora, el oficialismo busca evitar que una eventual impugnación genere un antecedente que también pueda afectar su propia posición en el futuro.
Por eso, según explicaron las mismas fuentes, la prioridad es encontrar una salida política antes que llevar la discusión a los tribunales: “Estamos estudiando para acordar, por fuera del ámbito judicial”.
Una negociación que puede dejar afuera a la UCR
Una de las alternativas sobre la mesa es que el peronismo y LLA se repartan dos bancas cada uno. Esa posibilidad permitiría resolver el empate político entre las dos principales bancadas, pero dejaría afuera a la UCR, que actualmente cuenta con un representante en el Consejo y reclama mantenerlo.
El peronismo ya tiene definidos sus candidatos: Eduardo “Wado” de Pedro y Florencia López. Del lado libertario aparecen Nadia Márquez y María Belén Monte de Oca, aunque dentro del oficialismo también circula la posibilidad de sostener a Luis Juez.
La UCR, en tanto, busca conservar su lugar y tiene a Maximiliano Abad como uno de los nombres en discusión. La dificultad para el oficialismo es que necesita preservar el vínculo con los radicales y otros aliados del Senado para avanzar con su agenda legislativa.
La definición, además, se cruza con otra disputa de poder en la Cámara alta: la conducción de la Comisión de Acuerdos, clave para el tratamiento de los pliegos judiciales. Por eso, la negociación por la Magistratura puede terminar vinculada con el reparto de otros espacios de poder dentro del Senado.
El Consejo de la Magistratura renovará sus representantes parlamentarios el 18 de noviembre, por lo que el oficialismo y el peronismo tienen poco más de dos semanas para cerrar un acuerdo o definir qué criterio utilizarán para resolver la disputa.